
jadusable
Martes 7 de Septiembre de 2010
Majora
Recientemente me mude a mi dormitorio empezando desde 2do año en el colegio, y un amigo mio me dio su nintendo 64 para que jugara. No estaría aburrido, por lo menos. Por fin podría jugar todos esos viejos juegos de mi infancia que no había tocado en al menos una década.
Su nintendo 64 venia con un control amarillo y una copia medio mala de Super Smash Brothers, pero como me lo regalaron no podía quejarme, no me tomo mucho tiempo aburrirme de vencer a todos los cpu lvl 9.
Ese fin de semana decidí conducir por algunos vecindarios que estaban a 20 minutos de mi campus, buscando por alguna venta de garaje. Esperaba conseguir algunas cosas buenas de algunos padres ignorantes. Termine comprando una copia de Pokemon Stadium, Goldeneye, F-Zero y otros dos controles por dos dólares.
Satisfecho, comencé a conducir fuera del vecindario cuando una última casa llamo mi atención. Aun no tengo idea de porque lo hizo, no había ningún carro ahí y solo una mesa estaba puesta con alguna basura en ella. Sin embargo, algo me llevo hacia ahí.
Usualmente confió en mi instinto con esas cosas, así que salí del auto y fui recibido por un hombre viejo. Su apariencia era, a falta de otra palabra, desagradable. Era extraño. Si me preguntas porque pensé que parecía desagradable. No podría darte una buena razón.
Solo que había algo en el que me inquietaba. No puedo explicarlo. Todo lo que puedo decirte es que si no estuviera a media tarde y no hubiera otras personas a una distancia audible, ni siquiera habría pensado en acercármele a ese hombre.
Dedico una rápida y torcida sonrisa hacia mí y me pregunto que estaba buscando. Inmediatamente me di cuenta que debía estar ciego de un ojo; su ojo derecho tenía un aspecto vidrioso. Me obligue a ver hacia su ojo izquierdo, tratando de no ofender, y pregunté si no tenía algún video juego viejo.
Ya estaba pensando cómo podría disculparme amablemente del hecho cuando él me dijera que no tenía alguna idea de que era un videojuego, pero para mi sorpresa me dijo que tenía algunos en una vieja caja. Me aseguro que estaría de vuelta en un momento y se dirigió de vuelta a la cochera.
Mientras lo veía alejarse a la distancia, no pude dejar de observar lo que estaba vendiendo sobre la mesa. Apilados sobre su mesa había algunas… pinturas medio peculiares – varios trabajos artísticos que parecían como manchas de tinta que un psiquiatra te mostraría.
Curioso, las mire. Era obvio él porque nadie había visitado la venta de garaje de ese hombre; no eran exactamente agradables estéticamente. Cuando llegue a la ultima, me di cuenta que parecía casi como Majora’s Mask, con la misma forma de corazón y pequeños picos saliendo.
Inicialmente, pensé que solo era que secretamente había estado esperando encontrar el juego en alguna venta de garaje, alguna tontería freudiana estaba proyectándose en esas manchas de tinta. Sin embargo, dados los eventos que pasaron después, no estoy tan seguro ahora. Debí haberle preguntado al hombre acerca de eso. Desearía haberle preguntado al hombre al respecto.
Después de mirar la mancha de tinta de Majora, levante la mirada y el hombre viejo de pronto estaba ahí de nuevo. A poca distancia de mi y sonriendo. Lo admito, brinque hacia atrás como reflejo y reí nerviosamente mientras él me entregaba un cartucho de Nintendo 64.
Era de un color gris estándar y no tenia etiqueta. Alguien había escrito Majora en el con marcador permanente negro. Sentí mariposas en el estomago cuando me di cuenta de la coincidencia que era y pregunte cuanto quería el hombre por él.
El hombre viejo sonrió y me dijo que lo podría tener gratis. Dijo que había pertenecido a un chico más o menos de mi edad que ya no vivía ahí. Había algo raro en la forma en la que dijo esa frase, pero en realidad no me le puse mucha atención en ese momento. Estaba demasiado concentrado no solo en haber encontrado el juego, sino haberlo obtenido gratis.
Me recordé ser un poco escéptico ya que se veía algo sombrío ese cartucho y no había garantía de que funcionaria. Sin embargo, el optimista en mi pensó que quizá sería una especie de beta o versión pirata del juego. Eso era lo que necesitaba para estar de regreso en la gloria.
Agradecí al hombre quien sonrió y me deseo que estuviera bien, diciendo “Adiós, Entonces” (“goodbye then”), lo que en ese momento así me sonó. Todo el camino de regreso a casa tuve la duda persistente de si el hombre me había dicho algo más.
Mis miedos fueron confirmados cuando puse el juego (para mi sorpresa, funcionaba bien) y solamente había un archivo guardado simplemente llamado “BEN”. El hombre había dicho “Adiós Ben” (“goodbye Ben”). Me sentí mal por él. Obviamente era un abuelo volviéndose senil. Yo, por alguna razón u otra, le recordé a su nieto, “Ben”.
Para salir de la curiosidad, mire el archivo guardado. Puedo decir que llego bastante lejos en el juego; tenía casi todas las mascaras y ¾ de los jefes quedaban. Me di cuenta que había usado una estatua de búho para guardar su juego. Estaba en el día 3 en el templo de piedra con menos de una hora de que la luna se estrellara.
Recuerdo haber pensado que era una lástima que se hubiera quedado tan cerca de ganar el juego pero que nunca lo terminara. Hice un nuevo archivo llamado “Link”, como es tradición, y empecé el juego. Estaba listo para revivir mi infancia.
Para un cartucho de apariencia tan sombría, estaba impresionado de lo bien que funcionaba – literalmente como una copia comercial del juego, salvo por unos pequeños detalles aquí y allá (texturas que no estaban donde deberían, flashes aleatorios de escenas en intervalos raros, nada muy malo).
Aun así, la única cosa que me ponía algo nervioso era que, a veces, los NPCs me llamaban “Link” y otras veces me llamaban “BEN”. Me imagine que sería un bug, quizá un error en la programación, que causara que nuestros archivos guardados se mezclaran o algo así.
Eso me asusto un poco después de un rato, sin embargo. Cuando vencí el Woodfall Temple, lamentablemente borre el archivo “BEN”. Había pretendido guardar el archivo por respeto al dueño original del juego. No era que necesitara dos archivos de ninguna forma.
Espere que esto solucionara el problema. Lo hizo y no. Ahora los NPCs no me llamaban de ninguna manera. Donde debía ir mi nombre en el dialogo solo estaba un espacio en blanco. (Mi archivo guardado seguía llamándose “Link”, de todos modos). Frustrado y con tarea que hacer, deje el juego por un día.
Empecé a jugar el juego de nuevo ayer por la noche, tomando los lentes de la verdad y siguiendo mi camino completando Snowhead Temple. Ahora algunos de ustedes jugadores hardcore de Majora’s Mask deben saber acerca del glitch del “4to día”. Para aquellos que no, pueden googlearlo.
Lo esencial de esto es que cuando el reloj esté a punto de dar 00:00:00 en el día final, le hables al astrónomo y veas a través del telescopio. Si sales del telescopio exactamente cuando el cronometro de 00:00:00. La cuenta regresiva desaparece y esencialmente tienes una cantidad infinita de tiempo para terminar cualquier cosa que estuvieras haciendo.
Decidido a hacer el glitch para intentar y terminar el Snowhead Temple, entre e intente. Se me ocurrió hacer las cosas bien la primera vez y el contador de la parte inferior desapareció.
Cuando salí del telescopio, me encontré en la habitación del jefe de Majora al final del juego (la caja rara en el área), viendo al chico calavera suspendido sobre mí. No había sonido, solo él flotando en el aire sobre mí y la música de fondo, la cual era la normal en el área (pero aun así inquietante).
Inmediatamente, las palmas de mis manos comenzaron a sudar. Esto definitivamente no es normal. Skull Kid (el chico calavera) NUNCA aparece aquí. Intente moverme alrededor del área y, no importando a donde fuera, Skull Kid siempre estaba observándome, sin decir nada.
Nada sucedió y se mantuvo así por 60 segundos. Pensé que el juego estaba bugeado o algo, pero estaba empezando a dudar que realmente fuera así.
Estaba a punto de presionar el botón de reset cuando un texto apareció en la pantalla. “No estás seguro de porque, pero aparentemente tienes una reservación…”. Instantáneamente reconocí ese texto. Ves ese mensaje cuando consigues la llave de la habitación de Anju en el Stock Pot Inn.
Me negaba a entretener a la nada de lo que era casi como si el juego estuviera intentando comunicarse conmigo. Comencé a caminar alrededor de la habitación de nuevo, buscando alguna clase de disparador que me permitiera interactuar con algo antes de darme cuenta de lo estúpido que era.
Incluso el hecho de pensar que alguien pudiera reprogramar el juego así era absurdo. Efectivamente, sin embargo, otro mensaje apareció en la pantalla quince segundos después, y como la primera, era una frase ya preexistente. “¿Ir a la guarida del jefe del templo? Si/no”
Pause por un segundo, contemplando que debería presionar y como el juego reaccionaria, cuando me fije que no podía seleccionar No. Respirando profundamente, presione Si y la pantalla se desvaneció a blanco, con las palabras “Amanecer de un Nuevo Día” y el subtexto “|||||||” debajo de él.
A donde fui transportado me lleno con la más intensa sensación de pavor y temor inminente que jamás había experimentado. La única manera en la que puedo describir como me sentí es tener la sensación de una inexplicable depresión en una profunda escala.
Normalmente no soy una persona depresiva, pero la forma en la que me sentí aquí fue sentimiento que ni siquiera sabía que existía. Era como una retorcida, poderosa presencia que parecía mirar siempre sobre mí.
Aparecí en una clase de rara versión de la Dimensión Desconocida de la Torre del Reloj. Camine fuera de la torre del reloj (como normalmente lo haces cuando empiezas desde el 1er día) solo para encontrar que todos los habitantes se habían ido. Usualmente con el glitch del día 4to, aun puedes encontrar a los guardias y al perro que corre afuera de la torre, pero todos ellos se habían ido.
Lo que los remplazaba era el sentimiento amenazador de que había algo allá afuera, en la misma área que yo, y que ese algo me observaba. Tenía cuatro corazones, mi nombre y el arco de héroe, pero para este punto ni siquiera estaba considerando a mi avatar. Sentía que yo personalmente estaba en una clase de peligro.
Quizá lo más escalofriante era la música. Era la Canción de Curación, sacada directamente del juego y tocada al revés. La música se volvió más fuerte, haciéndote sentir que deberías esperar que algo saltara hacia ti, pero nada lo hizo y el constante ciclo empezó a afectar mi estado mental.
Desde ese momento y ahora, escucharía la risa débil del vendedor de mascaras felices en el fondo. Era lo suficientemente baja como para que no estuviera seguro de si estaba oyendo cosas, pero lo suficientemente fuerte para mantenerme determinado a buscarlo.
Busque en las cuatro zonas de la ciudad del reloj solo para encontrar nada… y a nadie. Algunas texturas tampoco estaban. La Ciudad Oeste del Reloj me tenía caminando en el aire y toda el área entera se sentía… rota. Desesperanzadoramente Rota.
Cuando la Canción De Curación en Reversa se repitió lo que debía ser la 50 vez, Recuerdo haber estado parado en el medio de la parte Sur de la Ciudad del Reloj dándome cuenta que nunca me había sentido tan solo en un video juego antes.